sábado, 28 de septiembre de 2013

Santo Estevo de Ribas de Sil, Ourense

En Nogueira de Ramuín, Ourense, está situado el Monasterio de San Esteban de Ribas de Sil.
Su origen se remonta al siglo VI, edificado en zona dónde los eremitas en ambas orillas del Sil vivían en cuevas o eremitorios, que con el tiempo se unieron dando lugar a los monasterios.
Actualmente es Parador de Turismo, no nos alojamos pero si utilizamos los servicios de la cafetería que fueron muy agradables por el ambiente y el trato.
Es un edificio bastante grande que sólo conserva algunas partes de su época románica, su mayor esplendor es a raíz de que en los siglos X y XI se retiraron a este monasterio nueve obispos, a causa de la invasión sarracena, motivo que fue el gran impulsor de su crecimiento. Por ello en el escudo aparecen nueve mitras.

Esta en una zona rodeado de castaños.




Escudo del Monasterio-->


En el siglo XVI se inicia un proceso de transformación, época en la que se construyen los dos claustros renacentistas.
La planta de tres naves está rematada por tres ábsides de estilo románico, semicirculares, que en el exterior están divididos por pilares que ocupan toda la fachada hasta la cornisa que está rematada por arcos ciegos.
El ábside central es más bajo que los laterales para dejar un hueco al rosetón que ilumina la nave.




La iglesia es románica, de finales del siglo XII y comienzos del XIII, pero ha sufrido numerosa modificaciones posteriormente. Tiene tres naves rematas en tres ábsides semicirculares. El techo era de madera pero fue sustituido en el siglo XVI por bóveda de crucería. La iglesia y los claustros son de acceso libre y se pueden visitar con bastante libertad.




En el interior hay un retablo de piedra de forma triangular, situado entre las naves central y norte, que pudo ser el frontal de un altar o un tímpano.  Está dividido por dos columnas con capiteles labrados, ocupando el espacio central está Jesucristo en actitud de bendecir y con una cruz en la otra mano. A su derecha San Pedro con las llaves y a la izquierda San Pablo con un báculo. A ambos lados de las columnas el resto de los apóstoles. En la cara posterior solo hay una figura de Jesucristo en el centro.
A los pies de la nave norte hay una pila bautismal.



La fachada occidental se remata con dos torres prismáticas de piedra, que son de finales del siglo XVII y principios del XVIII. Como elemento románico más característico de esta fachada son los dos grandes contrafuertes que están a ambos lados de la puerta.













El Monasterio se organiza en torno a tres claustros:

El Claustro de los Obispos es el más antiguo, es de planta rectangular y con dos cuerpos, el primero es románico del siglo XII y el segundo del XVI es gótico pero con reformas posteriores.

 
 En la parte este del Claustro de los Obispos hay una puerta románica con arco de medio punto que nos permite subir al piso superior. Este arco está sujeto por dos columnas con los capitales y el intradós con un a profusa decoración. El capitel de la izquierda representa el sacrificio de Isaac y el de la derecha una arpía (imágenes anteriores).
En el intradós del arco hay una figura que porta un libro.







Detalle del intradós del arco -->














En el piso superior hay una exposición sobre afiladores de Ourense bastante interesante.

El Claustro do Viveiro , situado al norte del anterior, del siglo XVI, y llamado así porque albergaba una fuente en todo el patio donde los monjes tenían pescado vivo de los ríos Sil y Miño para su abastecimiento.


El Claustro de los Caballeros, también renacentista como el anterior, está situado al oeste de los dos anteriores, de planta rectangular y con tres cuerpos con arcos de medio punto. En el segundo cuerpo se encontró en un muro un retablo románico que fue trasladado al brazo norte del crucero.



 Visita realizada a primeros de agosto de 2013, cuando parecía que quedaba mucho tiempo de vacaciones, pero se pasaron muy rápidas. Este Monasterio tiene partes románicas y renacentistas, pero en conjunto es una visita muy entretenida, se puede tomar algo, comer, ver románico, visitar el entorno y además una exposición de afiladores. Qué más se puede pedir?. Ánimo y a conocerlo.

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